-hasta cuando te vas a quedar?- estábamos los dos enfrentados mientras yo jugaba con su pelo después de ese acto de amor.
-no se, unos días, tampoco me puedo quedar por mucho-
-y si, quiero volver a Buenos Aires para arreglar todo con mi vieja y tu viejo-
-no La, dejalos vos tenés que seguir acá, haciendo lo que te gusta-
-pero no quiero que esté todo mal y nosotros acá como si nada-
-primero, no son quien para juzgarnos, segundo, no hicimos nada malo y tercero, somos mayores de edad-
-pero...
-no, basta de peros-
-te amo mucho mucho mucho- lo susurré en sus labios y después sonreí para que otro beso nos una a los dos- vamos a dormir si? Asi mañana... bueno dentro de un rato hacemos algo los dos solos- y pase mis manos por su torso.
-dale- otro beso, esta vez, corto y nos acomodamos para seguir durmiendo. Si, así, como dios nos trajo al mundo... la vergüenza ya se había ido hace un tiempo.
Volví a abrir mis ojos y ya se veía la claridad del día por la ventana, aunque obviamente, el sol no aparecía ni ahí.
Me levanté y junto con la sábana de mi cama salí hacia el baño. Un baño caliente era suficiente para salir envuelta en un toallón y buscar cada una de las prendas con las que me vestiría.
Me cambié rápidamente y caminé hacia la cocina, prepararía el desayuno para unos veinte minutos después ya estar con la bandeja al borde de la cama.
-mi amor- pasaba mi mano por su pelo para que él se comience a moverse y a abrir los ojos.
-holaa- se sentó en la cama- hiciste el desayuno?- asentí con la cabeza.
-me voy al baño y vuelvo así desayunamos-
-dale- y lo dije mordiendo la tostada con mermelada.
Ya estaba por terminar esa primer tostada cuando Peter salió del baño y se acostó a mi lado.
-porque no me despertaste?-
-porque te veías tan lindo durmiendo- y me acerqué para que me bese- y no te quería despertar-
-me parece que me voy a quedar acá por mucho tiempo, en la casa de Agus no me hacían el desayuno-
-Peter, por lo menos te daban casa-
-vos me dejaste solo-
-no me digas así que me haces sentir mal-
-es la verdad chiquita-
-sabes que pensaba, que hoy podíamos ir al cine ya que hace frío-
-puede ser... sabes que pensaba yo?-
-que?-
-que te voy a acompañar a la academia todos los días-
-porque?- y ya me imaginaba la razón.
-por ese tal Alex-
-Peter, es un amigo nomas-
-si, me parece que tiene altas ganas-
-por favor, cuando sos celoso también te pones en tonto-
-no, yo no soy celoso, como decís vos, soy cuidadoso, cuido lo mio y... vos sos mía-
-mordí mi labio y dejé un beso en los suyos- bueno, entonces hacemos eso, después de almorzar, nos vamos al cine-
-si, y espera que te tengo un regalo, de todos tus amigos- y se levantó de mi lado hacia su valija- cerrá los ojos-
-dale, ya está- sentí que se sentó a mi lado.
-abrilos- y en mi falda estaba la caja de un blackberry igual al que yo tenía-
-ai no, son unos tiernos, gracias- y lo abracé.
-es de los chicos, yo no te traje nada-
-con tu presencia me alcanza- lo besé.
-ya está activado, con saldo así que si queres llamalos-
-es muy temprano allá-
-bueno, entonces lo dejamos para después y ahora me das un beso-
-umm... podría ser- reí pegada a sus labios y allí cortó esos centímetros que nos separaban para no soltar mi boca por unos minutos.
Hay me muerooooo, que capitulo tan tierno, es un amor esta escena!!!
ResponderEliminarme encanta tu nove :)-lu
ResponderEliminar