El 31 llegó. Último día del año, ya comenzaba otro nuevo. Ese día lo pasaríamos en casa con la familia Suarez.
La tarde se paso preparando la comida ‘matambre a la pizza’ y de postre, ensalada de frutas.
El tiempo pasó volando, ya el reloj marcaba las 23:30 y todos cenábamos entre risas y algún que otro susto por cada bomba que tiraban antes de las doce.
A las doce, igual que en Navidad, estalló todo. Los fuegos iluminaron el cielo, las copas chocaron por un año prospero y salimos hacia el jardín a también, nosotros festejar.
Las miradas entre Peter y yo no cesaban, hubiera amado ir y darle un beso pero, obviamente, no podía. La noche siguió, para festejarla, lo elegido, fue un boliche.
Ya ahí, tuvimos la posibilidad de darnos el primer beso del nuevo año.
-no aguantaba más eh?-
-no seas calentón- y él volvió a m boca para no soltarla por unos minutos.
-dale, vamos con los chicos que van a sospechar-
-que sospechen-
-siempre igual?-
-nono- otro beso más- vamos-
-Otra noche que pasó rápidamente, sin darme cuenta ya eran más de las cinco y el boliche se vaciaba de a poco. Cande y Agus en su auto se fueron hacia la casa de él y nosotros cuatro hacia la mía.
–justo hoy se le ocurre a Eugenia dormir acá-
-reí- está con el novio-
-y yo quería estar con mi novia-
-no se puede-
-dale, por favor, para festejar el nuevo año-
-no Peter, no se puede, sabes que si podríamos bueno pero...-
-esto clandestino no me gusta para nada-
-a mi me encanta-
-porque? No podemos estar juntos-
-bueno, si pero no se, como que le da adrenalina a la pareja-
-si... si podría cada vez que nos encontramos no salís viva-
-y que me harías?-
-queres una demostración?-
-podría ser...- y en el rostro de los dos se dibujaba una sonrisa pícara-
El ya tenía sus manos en mi cintura mientras besaba mi cuello.
-no Peter, no. Espera, PETER!-
-que?- se separó y me miró.
-no se puede, me voy, porque o si no, no se que puede pasar-
-pero no querías una demostración-
-me encantaría pero mira si se levanta alguien, no, mejor me voy- volví a sus labios para dejar un beso corto el cuál él convirtió en uno largo y con velocidad ya que me acorraló a la primera pared que encontró y no podia hacer movimiento alguno.
-Peter...- lo dije en su boca mientras él no la soltaba- no, encerio, me encantaría quedarme pero no se puede-
-está bien, dame un beso y te vas- algo a lo que no me puedo negar de él es a un beso así que cumplí con el pedido y salí de aquella habitación hacia la mía.
hoy encontre tu novela y me encantoo ojala subas màs capitulos luego porque quede remetida jaja
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