31/12/10

Capitulo 68.

El 31 llegó. Último día del año, ya comenzaba otro nuevo. Ese día lo pasaríamos en casa con la familia Suarez.
La tarde se paso preparando la comida ‘matambre a la pizza’ y de postre, ensalada de frutas.
El tiempo pasó volando, ya el reloj marcaba las 23:30 y todos cenábamos entre risas y algún que otro susto por cada bomba que tiraban antes de las doce.
A las doce, igual que en Navidad, estalló todo. Los fuegos iluminaron el cielo, las copas chocaron por un año prospero y salimos hacia el jardín a también, nosotros festejar.
Las miradas entre Peter y yo no cesaban, hubiera amado ir y darle un beso pero, obviamente, no podía. La noche siguió, para festejarla, lo elegido, fue un boliche.
Ya ahí, tuvimos la posibilidad de darnos el primer beso del nuevo año.
-no aguantaba más eh?-
-no seas calentón- y él volvió a m boca para no soltarla por unos minutos.
-dale, vamos con los chicos que van a sospechar-
-que sospechen-
-siempre igual?-
-nono- otro beso más- vamos-
-Otra noche que pasó rápidamente, sin darme cuenta ya eran más de las cinco y el boliche se vaciaba de a poco. Cande y Agus en su auto se fueron hacia la casa de él y nosotros cuatro hacia la mía.
–justo hoy se le ocurre a Eugenia dormir acá-
-reí- está con el novio-
-y yo quería estar con mi novia-
-no se puede-
-dale, por favor, para festejar el nuevo año-
-no Peter, no se puede, sabes que si podríamos bueno pero...-
-esto clandestino no me gusta para nada-
-a mi me encanta-
-porque? No podemos estar juntos-
-bueno, si pero no se, como que le da adrenalina a la pareja-
-si... si podría cada vez que nos encontramos no salís viva-
-y que me harías?-
-queres una demostración?-
-podría ser...- y en el rostro de los dos se dibujaba una sonrisa pícara-
El ya tenía sus manos en mi cintura mientras besaba mi cuello.
-no Peter, no. Espera, PETER!-
-que?- se separó y me miró.
-no se puede, me voy, porque o si no, no se que puede pasar-
-pero no querías una demostración-
-me encantaría pero mira si se levanta alguien, no, mejor me voy- volví a sus labios para dejar un beso corto el cuál él convirtió en uno largo y con velocidad ya que me acorraló a la primera pared que encontró y no podia hacer movimiento alguno.
-Peter...- lo dije en su boca mientras él no la soltaba- no, encerio, me encantaría quedarme pero no se puede-
-está bien, dame un beso y te vas- algo a lo que no me puedo negar de él es a un beso así que cumplí con el pedido y salí de aquella habitación hacia la mía.

1 comentario:

  1. hoy encontre tu novela y me encantoo ojala subas màs capitulos luego porque quede remetida jaja

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