22/10/10

Novela: "Un amor prohibido y eterno"




Capitulo 25.
-y porque nos dejó sos- empezó un beso del cuál yo me solté.
-ei, que haces? Acá no-
-pero dijo que comamos, yo como- y volvió a besarme.
-no, acá no- repetí.
-dale, no hay nadie-
-siempre termino haciendo lo que vos decís- me senté en sus piernas.
-y bueno, es un privilegio besarme-
-besarte a vos?-
-si-
-no me hagas reír-
-enserio te digo-
-seguro, a ese privilegio lo tuvieron miles de gatos o no?-
-no te voy a decir que no lo tuvo nadie pero tampoco te creas que anduve con medio mundo-
-no estoy muy segura de eso- dándole pequeños besos en la comisura de los labios.
-eso fue antes, ahora vos sos la única- y empezó a mover sus labios al compás de los míos formando ese beso que seguía con pasión, con ganas, con adrenalina, cualquiera que entrara nos encontraría pero ahí estábamos.
-sabes que aunque te dije que no te lo pusieras me encanta como estas vestida-
-es el piyama-
-entonces, me gustaría mucho dormir con vos-
-ves que siempre te zarpas-
-chiste- dejó un beso corto en mis labios.
-vamos a dormir?-
-juntos?-
-mm… no se- me paré y agarré su mano para traerlo hacia mí- no se que sos capaz de hacerme.
-lo que vos quiera- me agarró de la cintura.
-entonces preparame unos brownies- y ya estabamos en el living.
-mañana, ahora hagamos otras cosas-
-no, mañana me voy con Pablo, cuando vuelva quiero los brownies- subí las escaleras y él atrás mío.
-y no vamos a dormir juntos?-
-hace lo que quieras- sonreí pícara y cerré la puerta quedando adentro del baño.
Lave mis dientes, me até el pelo y demás y salí hacia mi cuarto.
“A las 12 te busco, besito” era un mensaje de Pablo.
-ok, te espero- fue lo que respondí.
Saqué mi calza porque realmente el calor se iba haciendo notar con el paso de los días y sin más me acosté.
Seguía sin poder dormirme, estaba muy pesado y no lograba conciliar el sueño y parece que no era la única porque alguien entró a mi cuarto, acción a la que respondí fingiendo que estaba dormida y se acostó a mi lado.

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