10/5/11

Capitulo 115.

-Pi- ella estaba en la cocina, él llegaba de trabajar- como te fue?- dejo un beso en sus labios.
-bien, vos? Todo bien?- ella respondió con la cabeza que si- hola bebe- era costumbre hablarle a la panza.
-hoy patio de nuevo- ella comía unos bombones.
-todo bien? Mamá no hizo fuerza no? Me hizo caso?- Lali lo miraba con ternura y reía- él dejó un beso en esa panza de casi 6 meses.
-mañana pintamos?- era viernes, al otro día, el no trabajaría.
-si, la pintura está en el auto-
-bueno… después hay que comprar las cosas para el bebé Pitt!- ella estaba histérica con todo el embarazo.
-sisi, no te preocupes tanto, está todo bien… vamos a comer dale?-
-dale-
-ahí sirvo yo- caminó hacia la cocina para después volver al comedor con los platos llenos.
Ya hacía varios días que vivían en esa casa.
Novedades… Lali seguía con su panza, Peter trabajaba en la empresa de su padre, Nico y Euge se habían ido a vivir al departamento que le regalaron los padres a ella y ya todos estaban ansiosos por conocer al bebé de Mariana y Pedro. La peor fue Candela que ya había llenado la casa de ellos de regalos para su ‘ahijado’.
-Pedro Lanzani!- ella abrió la cortina de la habitación de ellos dejando entrar la claridad por aquél ventanal gigante.
-mmm es muy temprano- dio vuelta la cabeza para seguir durmiendo.
-dale mi amor! Tenemos que pintar!-
-que ansiosa que sos! Tenemos todo el día La-
-ai dale no seas malo-
-bue, ya va ya va-
-ahí te terminó de preparar el desayuno, te amo- se levantó de aquella cama para dirigirse hacia la cocina- DALE!- y ese último gritó lo hizo sentarse en la cama.
-dale, cambia esa cara-
-es la única que tengo-
-que humor dios- ya habían desayunado.
-un beso capaz lo cambie un poquito-
-mm te doy un beso y empezamos?-
-no, un beso y cambia el humor, después si te hago el trabajo no se…-
-ah interesado- rieron y obviamente cayeron en un beso.
-empezamos?-
-dale-
Y ahí los tenían, tapando los muebles y colocando un plástico en el piso para pintar, toda la casa era blanca, necesitaba color y eso era lo que iban a hacer.
Comedor, cocina, su habitación y la de la bebé -obviamente rosa-. No podía faltar la pintura en la ropa, en la cara, el mate con medialunas y las risas. Terminaron a la noche, 22:15 marcaba el reloj. Ellos se bañaron, comieron algo y a dormir, estaban muertos… un sábado muy agotador. 

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